La diversidad cultural y la empresarialidad

Antón A. Toursinov

 

diversidadLa multiculturalidad y la diversidad no son conceptos recientes. Los fenómenos a los que se refieren han movido el desarrollo y el progreso de la humanidad desde los primeros contactos entre los seres humanos. Su auge político es la época del Renacimiento y los descubrimientos geográficos realizados por los navegantes portugueses, españoles, ingleses y otros. Gracias a la interacción multicultural se formaron naciones enteras, sobre todo en el continente americano. Todos los países americanos actuales, con escasa excepción, desde Canadá hasta la Argentina y Chile son resultado de la multiculturalidad y diversidad tanto racial y étnica, como cultural y política.

Parece que el término multiculturalidad nació precisamente en este continente, en Canadá, en los años 60 del siglo pasado para describir el estado etnocultural, racial y religioso de aquel país. Oficialmente, en las actas legales, el término se arraigó a partir de los años 1970 como resultado del reconocimiento del fracaso de las políticas de “asimilación” que había intentado realizar el gobierno respecto a las poblaciones indígenas y a los migrantes. Actualmente, en la política y en la educación el concepto de multiculturalidad equivale a la “integración sin asimilación” lo que supone que dentro de un grupo social y político coexisten distintos subgrupos culturales, siempre de manera respetuosa hacia los demás y hacia las reglas, normas y leyes generales.

Respecto al ámbito empresarial, en un mundo globalizado la multiculturalidad desempeña un papel muy importante si no indispensable. Las diferencias culturales, educacionales, religiosas y, en general, sociales pueden tanto aumentar la eficacia del trabajo de un equipo como también ser un obstáculo. En estas épocas actuales los administradores de empresas y los empresarios se ven obligados a ser capaces de utilizar todos los elementos necesarios de trabajo que sean eficaces, y prestar la debida atención a la diversidad de los miembros del equipo de trabajo, sacando de esta todas las ventajas para el bien común y para el bien del negocio. Por el otro lado, los administradores de empresa actuales deben aprender a determinar todas las diferencias socioculturales y saber manejarlas en un ambiente de negocios. De esta manera, las diferentes culturas se convierten en una fuente inagotable de los nuevos conocimientos que permiten lograr el éxito en el mundo actual.

Los resultados de las investigaciones sobre el papel de la diversidad y la multiculturalidad en los negocios y su funcionamiento demuestran que este tipo de diferencias entre el personal en general sube la eficacia del trabajo del equipo completo y, por lo tanto, de toda la empresa. Sin embargo, los miembros del equipo de trabajo tienen que estar conscientes de todos los procesos comunicativos dentro de este tipo de organizaciones humanas. Es decir, el éxito de una empresa consiste, entre otros muchos factores, en las competencias cross-culturales.

Nigel J. Holden, en su investigación Cross-Cultural Management, define los equipos multiculturales como aquellos orientados a lograr un objetivo determinado desde distintas culturas. Las diferencias consisten, entre otros, en los estilos de la interacción personal y en el uso del lenguaje. Estos factores son una especie del balance o desbalance dentro del equipo y el equilibrio depende siempre de la forma de dirigir el grupo.

Las compañías multinacionales exitosas han conseguido su lugar en el mercado global precisamente gracias a su capacidad de utilizar la multiculturalidad y la diversidad de su personal, quien, a su vez, asegura el nivel de flexibilidad y reacción ante las adversidades (comerciales y políticas) necesario para permitir la competitividad. De todo ello se derivan las ventajas de las empresas que contratan personal de distintas culturas. Entre estas ventajas hay que mencionar las ideas nuevas y frescas, las competencias propias de los representantes de diferentes culturas, los diversos puntos de vista, etc. La diversidad cultural se muestra más provechosa en aquellas situaciones donde se requiere determinar el problema y resolverlos de manera más cómoda para todos los implicados.

Los investigadores Snow, Davison et al. describen cuatros características básicas de una cultura híbrida que nace en un ambiente multicultural de negocios:

1. Los objetivos comunes, es decir, las aportaciones a las estrategias de negocios. El determinar estos objetivos comunes permite unir a los miembros del equipo con el fin de lograr estos objetivos, además, ayuda a cada uno de los implicados a comprender sus objetivos particulares y sus capacidades para resolver todos los problemas posibles.

2. El papel individual definido de cada miembro del equipo es esencial en muchos aspectos. Es importante para evitar los conflictos interpersonales. En caso dado, para resolver los problemas ocurridos, la concientización sobre el papel individual son básicos.

3. Las reglas claras e interacción social permiten a los miembros del equipo tener claras las normas del comportamiento en el trato mutuo, en la resolución de eventuales conflictos dentro de la empresa y en la distribución de los recursos y los premios dentro del equipo. Estas reglas son clave del éxito en la mayoría de las situaciones comerciales y laborales.

4. El monitoreo permite la coordinación de los equipos de trabajo que están distribuidos por varios lugares geográficos pero que persiguen el objetivo común dentro de la empresa.

El funcionamiento de los equipos de trabajo multiculturales en las empresas internacionales es uno de los puntos a tomar en cuenta por los psicólogos organizacionales, por los administradores y por los propios empresarios. El manejo y administración adecuados al trabajo de un equipo culturalmente diverso permite eliminar los riesgos relacionados con el mercado global y con el comportamiento en él, con la competitividad entre las empresas y entre los mercados y es una aportación significativa a la interacción exitosa entre los representantes de diferentes culturas, educaciones y modos de vida. Todo ello, al final, es un camino al éxito, tanto individual, como empresarial.

Fuentes:

Early P.C. and Gibson C.B. (2002) Multicultural work teams: a new perspective. New Jersey: Lawrence Erlbaum Assosiates

Snow, C.C., S.C. Davison, D.C. Hambrick, and S.A. Snell, “Use Transnational Teams to Globalize Your Company,” Organization Dynamics, Summer l996.

 

Publicado en la revista Futuro, número 197, 2013

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