Resumen y síntesis de los textos académicos

Antón A. Toursinov

ilustracion-lecturaEn la vida universitaria nos vemos obligados a someternos a ciertas reglas que, antes de entrar en la Universidad, no conocíamos o nos parecían lejanas de la realidad. Una de estas reglas es procesar una cantidad enorme de lecturas que dejan los profesores para sus clases. Tomando en cuenta que los catedráticos no consideran que también haya muchas lecturas para otras clases, la preocupación de los estudiantes es totalmente válida y legítima. Sin embargo, esta regla es inapelable en muchos casos. ¿De qué manera es posible leer tantos textos en un tiempo corto y cómo se puede retener en la memoria toda la información que contienen estas lecturas? Resulta que sí se puede y uno de los caminos más cómodos es desarrollar nuestra capacidad de abstracción.

La madre de todas las ciencias, la filosofía (y concretamente la lógica), demostró las ventajas de la abstracción en el razonamiento y en la argumentación. Los filósofos de la Grecia Antigua entrenaban su mente a través de esta capacidad de abstraer las ideas y la utilizaban en sus coloquios silogísticos donde tenían que argumentar alguna idea por medio de los juicios bien estructurados.

En la actualidad la capacidad de abstracción es necesaria, si no obligatoria, para cualquier persona intelectual. Es la única manera de poder procesar toda la información importante en un mundo donde la ciencia y la tecnología avanzan rápidamente. Tres conceptos de la abstracción son claves para el éxito intelectual de los universitarios: saber resumir, saber sintetizar y saber analizar. Quizá en muchos casos la falta de estas capacidades sea la razón del fracaso, no obstante, una vez concientizados estos conceptos, podemos aprovechar al máximo no sólo la información, sino también el tiempo que se gasta en las lecturas. Veamos en qué consisten el resumen y la síntesis.

El resumen consiste en la extracción de las ideas principales de un texto (un artículo, un libro e, incluso, de una conferencia) y en la presentación de estas ideas con las palabras del propio autor. Dicho de otro modo: se subrayan o se anotan las oraciones que contienen las ideas más importantes de un escrito, pero tal como las presenta el autor. Resulta que el proceso de realizar un resumen es una de las prácticas más comunes en las universidades y, además, es uno de los ejercicios más efectivos para desarrollar la memoria y las capacidades de abstracción y de argumentación. Aunque parezca que la búsqueda de las ideas principales pueda ser un trabajo cansado y hasta aparentar ser una pérdida de tiempo, en realidad es todo lo contrario. El proceso de resumir un libro o un escrito de gran extensión ayuda a ahorrar el tiempo si sabemos cómo hacerlo.

En los escritos académicos y científicos, al igual que en los periodísticos, la correcta estructura formal de las ideas es imprescindible. Cada autor elige la manera de presentar sus pensamientos y los resultados de sus investigaciones, sin embargo, hay unas normas comunes. Por ejemplo, cada párrafo debe contener solo una idea principal que no puede ser expresada en más de una oración. Al detectar el tipo de párrafo que utiliza el autor, la lectura y el resumen de ella resultarán muy cómodos. Las ideas principales pueden estar en la primera o en la última oración de cada párrafo.

Los párrafos que comienzan con la idea principal se llaman deductivos. En efecto, la deducción en la lógica es la construcción de unas ideas específicas (secundarias) que salen de una generalización (idea principal). Para el resumen se seleccionará, entonces, la primera oración de estos párrafos. Normalmente este tipo de presentación de las ideas es común para los libros de texto, para algunos escritos académicos y para el periodismo.

Por el contrario, si la idea principal se coloca al final, será un párrafo inductivo. El concepto lógico de la inducción consiste en que se llega a una generalización (idea principal) a partir de las especificaciones (ideas secundarias). Este orden de la presentación formal es propio de la mayoría de los textos científicos, de las conferencias, etc.

Además de estos dos tipos más comunes de la organización de las ideas, existen otros, menos usados: por ejemplo, hay párrafos de causa y efecto, comparativos, de secuencia y de conclusión, cuya estructura lógica se explica en sus nombres. En muchos textos se combinan varios tipos de párrafos siendo solo uno el más utilizado. Pero siempre hay que tener en cuenta la importancia de ubicar las ideas principales para el resumen. Como un pequeño ejercicio podemos resumir este artículo donde las ideas se presentan en forma deductiva. Al leer solo lo principal (las primeras oraciones excepto el primer párrafo en el que coloqué la idea principal al final), se darán cuenta de que el resumen presenta lo esencial para comprender el planteamiento del artículo. Con la práctica obtendremos esta capacidad de leer un texto académico fijándonos en lo principal y deteniéndonos en lo secundario solo en casos necesarios, esto nos ahorrara el tiempo y ayudará a retener la información en la memoria a largo plazo sin memorizar.

A diferencia del resumen, la síntesis consiste en presentar lo principal de un texto o de una conferencia con nuestras propias palabras. La técnica es muy parecida a la descrita para hacer un resumen, pero en lugar de extraer todas las ideas principales, en la síntesis presentamos lo esencial de manera reducida, condensándolo y, a veces, simplificándolo, con nuestro propio estilo.

La correcta utilización del resumen y de la síntesis también son base del pensamiento crítico y de la capacidad argumentativa, necesarios, por ejemplo, en un ensayo. Es conveniente repetir un pensamiento del clásico maestro de redacción Martin Vivaldi quien considera que “resumir no es tan fácil como pudiera parecer a primera vista. En general se corre el peligro de escamotear lo esencial y de caer en lo accesorio”[1], por eso la práctica de estas técnicas es necesaria. Eso sí, tenemos que ser constantes y consecuentes en esta tarea, realizarla siempre que se nos pida por los profesores y a base de cualquier texto académico o científico que leamos.

Publicado en revista Futuro, edición 188, año XVI, 2012, Guatemala

 



[1]Martin Vivaldi, Gonzalo (1982). Curso de redacción. Del pensamiento a la palabra. Madrid, editorial Paraninfo, p.325

Un pensamiento en “Resumen y síntesis de los textos académicos

  1. Hasta hoy descubro este blog, esta buenísimo, en especial las aportaciones claras y concisas del Dr. Toursinov. No tengo el gusto de conocerlo, pero si es catedrático del al universidad, entonces constituye un gran activo para la misma. Ojala tenga oportunidad de recibir clases algún día con el.

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