Breve historia del teatro

Antón A. Toursinov

Para hablar del teatro es necesario, ante todo, tener en cuenta sus dos facetas: la literaria y la escénica. No obstante, hay que considerar que es uno de los géneros artísticos más antiguos y más impactantes en la historia de la humanidad. El término teatro (del griego theatron – observo), como concepto genérico, nace para designar los lugares de espectáculos e incluye diferentes tipos, tales como el drama[1], la opera, el ballet, la pantomima, etc., todos unidos por su peculiaridad que hace las obras únicas, imposible en otros tipos de arte, es decir, su naturaleza sintética capaz de incluir con facilidad otras artes: literatura, música, artes plásticas, escultura, canto, danza, incluso artes visuales como el cine.

Moliere, escultura ubicada en la Comédie Française, París.

Moliere, escultura ubicada en la Comédie Française, París.

Moliere dijo en una ocasión que el teatro se aprovecha de todo lo que encuentra en su camino, así pues, la historia y el desarrollo de las civilizaciones humanas, en sus más diversas manifestaciones, son incluidas en el teatro; por ejemplo, los logros de la psicología forman base de la maestría de los directores y actores, la semiótica, lingüística y hasta la medicina permiten perfeccionar la interpretación y las técnicas vocálicas en la escena; la tecnología se aprovecha para subir a otro nivel la utilería del escenario, para crear los efectos especiales en la obra, etc.

De aquí viene el concepto de la creación colectiva del teatro, sin embargo, no se trata únicamente de la participación del conjunto teatral en una obra, sino, más que nada, de la participación del espectador quien es, en realidad, uno de los coautores más importantes y significativos, cuya percepción corrige y transforma el espectáculo, llegando a veces a cambiar el significado, el sentido y la idea de la presentación. La obra teatral es imposible sin la participación del espectador (el propio nombre, teatro, se refiere al lugar de observación), por eso la percepción teatral es una labor creativa, sin importar si el propio espectador esté o no consiente de ello.

La siguiente particularidad del arte teatral, una de las esenciales, es su carácter momentáneo; cada obra existe solamente en el momento de la presentación. Tal vez, cada presentación de la misma obra es cada vez otra obra, cada director y cada actor interpretan a su manera las mismas piezas. Por eso sólo las puestas en escena más originales, más adecuadas en el aspecto temporal y cultural se convierten en los éxitos teatrales. Sigue leyendo

Cómo se analiza una obra teatral

Antón A. Toursinov

londonaprilshakespeares-globe-theatre1

The Globe Theatre, Londres, Inglaterra

El arte se centra en el mensaje mismo, desde este punto de vista no importa si es literatura, ópera o teatro. Asimismo, una crítica teatral se centra en lo que utiliza el emisor de la obra, que en este caso es el director y el actor. En cualquier caso, el objetivo primordial de la percepción artística es siempre decodificar el mensaje mismo, llegar al fondo de la obra para poder comprender lo objetivo que fue creado y representado en ella. Hay que tener en cuenta que, si en otros géneros literarios (e incluso no literarios, por ejemplo, en el cine) existen múltiples herramientas de crear la ficción, ambientar al lector-espectador en una realidad, mantener el interés en la obra (a través de las descripciones, anacronías, monólogos interiores, etc.), en las obras teatrales estas posibilidades se reducen a los discursos de los personajes y a la escenografía y, en algunas obras, a las formas de interrelaciones entre los actores y espectadores.

Los discursos en el teatro pueden ser en forma de monólogos y de diálogos. La primera forma, el monólogo en la literatura, es la expresión verbal de un personaje en ausencia de otros, es decir, sin un evidente destinatario. Sin embargo, en el teatro el monólogo puede ser expresado también en las escenas donde participan otros personajes y hay uno o más destinatarios. En este caso los enunciados contienen las confesiones, narraciones de los hechos, descripciones personales, etc.

A su vez, el diálogo es el intercambio verbal entre varios personajes dentro de una obra. El contenido de ése son las preguntas y respuestas, discusiones, expresiones de opiniones, incluso una simple conversación (como en la vida real), pero siempre teniendo en cuenta las personalidades de los presentes en la escena, lo que no ocurre en el monólogo. En los dramas antiguos el diálogo siempre se realizaba entre dos personajes (recordemos, por ejemplo, Hamlet de Shakespeare o La vida es sueño de Calderón de la Barca), aunque en el teatro actual es posible entre tres y más (lo veremos en El tigre de Magalí Letona, al igual que en algunas otras obras). Un parlamento extenso dentro de un diálogo limita con el monólogo ya que un discurso interrumpible supone un oyente pasivo y la composición de estos enunciados es semejante al monólogo en el que el flujo de la idea se desarrolla de manera independiente, no se cruzan los motivos expuestos por los participantes en la escena. Sigue leyendo

“Estilística de percepción en el análisis del texto literario: Estudio semiótico del texto literario”, Antón A. Toursinov

 

 

AToursinovEstudioSemioticoLa estilística literaria es una materia que se preocupa por la búsqueda de los métodos más completos de la interpretación de la obra artística. La diferencia entre el método estilístico de otras escuelas consiste en que aquél parte del lector o receptor del mensaje (obra literaria) y no del escritor. A la estilística de la obra no le preocupa tanto la intención, que el propio autor supone al crear su obra, como lo que llega al lector. La hipótesis central planteada en el trabajo es la idea de la necesidad de la decodificación de un mensaje artístico (texto) desde el punto de vista de lector. Se aplican también los alcances de las investigaciones de otras materias no filológicas (teoría de información, matemáticas) y sus conceptos, además de ofrecer la posibilidad de incluir los métodos de la estilística de decodificación en otros tipos del análisis literario y semiótico del texto artístico y, como ejemplo de aplicación se presenta el análisis estilístico del cuento “Entonces” de Mario Calderón.

Puedes adquirir este libro en la tienda Amazon.

“Formas pronominales de tratamiento en el español de Guatemala”, Antón A. Toursinov

AToursinovFormasPronominalesEn esta obra, el doctor Toursinov describe el funcionamiento de las formas pronominales de tratamiento (vos, tú, usted y ustedes) en el español actual de Guatemala en las situaciones comunicativas y desde la perspectiva de distintos aspectos funcionales (pragmático, sociolingüístico y estilístico).

Disponible en la tienda Kindle.

“Saber estudiar” por Antón A. Toursinov

AToursinovSaberEstudiarEste volumen recopila los artículos sobre educación que ha escrito el autor y los divide en dos partes. En la primera parte el Dr. Toursinov da consejos a quienes estudian en la universidad; y en la segunda, presenta sus ideas sobre la educación en general y acerca de algunas carreras en particular.

 

El texto se divide en los siguientes capítulos:

PARTE 1. CONSEJOS

  • Saber estudiar
  • Resumen y síntesis de los textos académicos
  • Consejos para una buena comunicación y redacción
  • Saber argumentar
  • Toma de decisiones y negociaciones
  • Los puntos básicos de diversidad cultural en la empresa
  • Las lenguas extranjeras y el éxito
  • La manipulación en la comunicación
  • Planificación y los principios de la organización del tiempo

PARTE 2. OPINIONES

  • Soñar y estudiar
  • El peligro de la sobrecarga informativa
  • Aprender de nuestros errores
  • Creatividad e inteligencia
  • Patrioterismo, globalidad e individuo
  • Libertad, emprendimiento y planificación
  • La importancia de la administración empresarial en la sociedad
  • Sobre la ciencia lingüística

 

La publicación estará disponible en librerías próximamente y, si desean agregarla a su colección de libros electrónicos, pueden descargarla en la tienda Kindle de Amazon.com.

¡Hasta siempre, Don Pancho!

Antón A. Toursinov

Imagen publicada en Siglo Veintiuno.

Imagen publicada en Siglo Veintiuno.

El lunes pasado se fue uno de los intelectuales más grandes de Guatemala, doctor Francisco Albizúrez Palma. La noticia de su partida nos entristeció a todos: sus colegas, alumnos, amigos y, por lo que se lee en la prensa internacional, a todos los miembros del mundo de filología hispánica en el que, con justa razón, el doctor Albizúrez se considera uno de los especialistas más importantes de la actualidad. Ya ni hablar de su papel entre los escritores guatemaltecos: era cofundador del grupo Rin78 y del Instituto de Estudios de la Literatura Nacional en su alma mater, Universidad de San Carlos de Guatemala. 

Sin embargo, todos los que lo conocíamos, sabemos que su verdadera pasión científica era la lingüística. Es por eso que tuve el honor de conocer a Don Pancho en mi primer viaje a Guatemala, en 1999. En aquel entonces yo realizaba mi tesis doctoral sobre el español guatemalteco, razón por la que tenía que venir al país a realizar el trabajo de campo. Antes del primer viaje desde Rusia contacté a la Academia Guatemalteca de la Lengua donde me presentaron al doctor Albizúrez. Al enterarse de mi tema de investigación, se emocionó mucho y me confesó que la lingüística era su pasión. Así, me apoyó y me ayudó en mi trabajo en todos los años posteriores.
Antes de volver a mi país, a la Universidad en los Urales del Sur, donde yo trabajaba en aquella época, Don Pancho me regaló varios libros de y sobre la literatura guatemalteca. Pero el mayor tesoro tanto para mí como para mis alumnos rusos que estudiaban letras hispánicas eran tres investigaciones del propio doctor Albizúrez que aún guardo en mi biblioteca: Diccionario de autores guatemaltecos, Antología de narrativa hispanoamericana y los tres tomos de la Historia de la literatura guatemalteca (escrito junto con Catalina Barrios y Barrios). Poco a poco, al visitar varias universidades del mundo, me venía enterando de que estas investigaciones son de lectura y consulta obligatorias de cualquier estudioso de letras hispanoamericanas en el mundo.
No se puede obviar la labor docente del doctor Albizúrez, donde su aportación en la formación de los filólogos nacionales tiene un valor incalculable para la historia de Guatemala, comparable únicamente con el del doctor Salvador Aguado, cuyo alumno fue Don Pancho, y de la doctora Luz Méndez de la Vega. No en vano la época dorada del Departamento de Letras de la USAC fue cuando lo dirigió el doctor Albizúrez. Una pléyade de críticos literarios y escritores guatemaltecos son “descendientes” directos de aquella época dorada.
Pero la vida y el trabajo de Don Pancho no se centraban en la Universidad de San Carlos. Nunca negó el apoyo a nadie. La Universidad Rafael Landívar puede presumir de la participación del doctor Albizúrez en la formación de los estudiosos de letras en la Licenciatura y Maestría en Literatura Hispanoamericana, mientras que la Universidad Francisco Marroquín tiene en sus planes de estudio el Diplomado y la Maestría en Lingüística, organizados en colaboración y con un apoyo incondicional de Don Pancho.
Los últimos años, a pesar del deterioro de su salud, Don Pancho no dejaba de trabajar y de ayudar a los que acudíamos a él. Como miembro del consejo directivo de la Academia Guatemalteca de la Lengua (correspondiente de la Real Academia Española), el doctor Albizúrez organizó en 2012 en Guatemala la asamblea de la Asociación de Academias de la Lengua, dedicada al 125 aniversario de la AGL a la que asistieron los investigadores de los 22 países de habla hispana y donde recibió el reconocimiento de parte de los académicos. Además, en esta asamblea presentó su última investigación dedicada a la lexicografía guatemalteca. También tuvo tiempo de leer y darme valiosos consejos y observaciones sobre mi último libro.
Por todas estas aportaciones y por el legado que nos deja Francisco Albizúrez Palma, quedará para siempre en la historia de Guatemala y del mundo hispano. El hombre de una humildad extraordinaria quien supo trascender. El maestro, compañero y colega quien siempre estuvo para apoyar y aconsejar. El académico de talla universal. ¡Hasta siempre, Don Pancho!
Artículo publicado en el diario digital República.GT

Libertad, emprendimiento y planificación

Antón A. Toursinov

empresarialidadLa mayoría de los graduados de las carreras de administración de empresas y de economía – aunque no exclusivamente, por supuesto – sueñan con abrir sus propios negocios después de graduarse o, incluso, durante la carrera. En efecto, las universidades del país suelen ofrecer programas de ayuda al joven empresario que, en su mayoría, consisten en el apoyo logístico para los emprendedores, en la elaboración de los planes de negocios y en el aval de la planificación empresarial sin la que no es posible comenzar un nuevo negocio.

Por suerte, vivimos en un país lleno de libertades y posibilidades empresariales y comerciales. De hecho, como muestran múltiples encuestas, más del 40% de los jóvenes administradores de empresas logran este sueño de trabajar por cuenta propia, bien asociándose con otros emprendedores, bien de manera individual. Claro que el éxito de estas empresas es menor al porcentaje indicado pero casi siempre gracias a la correcta planificación y al prometedor plan de negocios. Este indicador es mucho más alto incluso que en los países del así llamado primer mundo donde los graduados suelen llenarse de experiencia en las empresas ajenas.

No es de extrañar que tantos jóvenes intenten – muchos con éxito – ser empresarios en Guatemala, tomando en cuenta que las pocas empresas estatales que existen son ineficientes, llenas de burocracia y convertidas en el freno del desarrollo económico y social del país. Es una de las razones del porqué los países con las características semejantes al nuestro (por el tamaño, tipo de economía, estructura social, etc.), requieren con urgencia de los emprendedores jóvenes, dinámicos, con educación correspondiente y con un criterio empresarial amplio y abierto.

Este camino hacia el libre mercado y la cooperación social lo construyen, en primer lugar, los empresarios. Los empresarios exitosos, además de ser personas precavidas y sagaces, son previsores y cautos. Su éxito en gran medida se construye sobre una correcta planificación a corto, mediano y largo plazo.

Para que una actividad empresarial marche de manera fluida y provechosa, es preferible realizar previamente un pronóstico que determinaría los objetivos del desarrollo de la empresa y los caminos para alcanzarlos. El mismo proceso de la planificación dentro del libre mercado es una tarea bastante compleja por que, además de los aspectos propios de la administración interna, debe abarcar los fenómenos económicos globales, tales como la inflación, las contingencias de las crisis y los eventuales fracasos y los riesgos que conllevan, las aptitudes y posibilidades de la competencia que siempre existe (y debe existir). No se puede olvidar de los asuntos jurídicos en la materia no solo comercial sino también laboral.

Son diferentes los tipos de la planificación. Según el factor de tiempo puede ser planificación estratégica, a largo plazo, y planificación operativa, es decir, a corto plazo. El objeto de la primera es la inversión del capital, la capacidad de producción, las necesidades financieras y la estructura organizacional de la empresa. Mientras que el objeto de la planificación operativa en la gestión empresarial es el gasto del negocio, el cálculo de los ingresos y egresos, es decir, toda la actividad comercial corriente.

Hay que tomar en cuenta que prácticamente no existen negocios capaces de evitar el crédito para su funcionamiento. En el mundo globalizado no se puede prosperar sin recurrir a los préstamos externos. Para la prueba de la factibilidad de estos tipos de financiación sirve el plan de negocios tanto para el propio empresario como para los acreedores (un banco, una empresa o, incluso, los familiares o amigos) que deben asegurar su inversión y minimizar las posibles pérdidas en caso de un eventual fracaso de la empresa-deudora. En caso de apelar a los bancos o empresas que financian a los jóvenes empresarios, su decisión puede ayudar a mejorar el plan de negocios o, inclusive, descartarlo. Los financistas pueden servir de árbitros con los ojos más objetivos que los cercanos al aspirante.

Por ejemplo, un banco-acreedor puede tomar uno de tres tipos de decisiones que deben ser tomadas como una evaluación del futuro negocio: rechazar la solicitud del prestamos por falta de competitividad o la rentabilidad insuficiente de la empresa; otorgar el crédito pero con la condición de una garantía o fianza de parte del empresario debido al riesgo de los objetivos de la empresa; u otorgar el préstamo sin fianza ni garantía material pero con la participación del acreedor en la empresa en calidad del socio.

El plan de negocios de un empresario, sobre todo si es novato, debe reflejar con la precisión exacta la viabilidad y la rentabilidad de su actividad comercial. Y, quizá, lo más importante: debe dar respuesta a la pregunta si esta actividad, este trabajo es lo que realmente llena al aspirante, si de verdad es lo que él quiere y desea que sea la misión de su vida. Y, tal vez, no solo la suya, sino de los que rodean al futuro empresario, dependen de él moral y económicamente (no solo los familiares y parientes sino los trabajadores con los que compartirá este sueño).

También, es necesario recalcar que, a pesar de todas las libertades empresariales de las que goza Guatemala como pocos países de Latinoamérica y capacidad de sus emprendedores jóvenes, no podemos hablar del libre mercado ni del capitalismo hasta que en el país reine el Estado de Derecho, el pleno respeto a las leyes por parte de todos los ciudadanos (o, por lo menos, de los empresarios) y desaparezca el mercantilismo que nos caracteriza. Es un proceso bastante largo y doloroso que exige el esfuerzo de todos y en el que cada uno debe comenzar con sus propias acciones.

Publicado en la revista “Futuro”, número 206, Guatemala, 2014

La manipulación en la comunicación

Antón A. Toursinov

manipulacióndemediosEl ser humano por su naturaleza es manipulador por un lado y proclive a ser manipulado por el otro. La manipulación es parte de la comunicación cotidiana, sin embargo, tal parece que en los discursos de interacción social es una estructura esencial. Surge la pregunta: ¿es ético el uso de la manipulación en tales ámbitos de la vida como el académico, empresarial y otros?

En primer lugar, es necesario definir qué es la manipulación en la comunicación, cuáles son sus características. Se considera manipulación discursiva la influencia que ejerce el manipulador (emisor de un mensaje) para motivar al manipulado (receptor del mensaje) a comportarse o tomar decisiones necesarias para el propio manipulador. Esta es la razón por la que la manipulación se considera un proceso coercitivo.

Entre las características principales de la manipulación hay que destacar su naturaleza implícita, sugestiva y sutil. El intento de manipular al interlocutor-destinatario será exitoso siempre y cuando este no se dé cuenta de tal acción por parte de manipulador-destinador, y por consiguiente no le es conocida su finalidad. Es importante que el manipulado crea y esté seguro de que todas estas ideas, pensamientos, sentimientos y decisiones son suyas, tomadas por él mismo voluntariamente.

Otra condición necesaria de la manipulación radica en las debilidades humanas aprovechadas por el manipulador quien a menudo elige como blancos de la persuasión los sentimientos como el orgullo, el amor propio, el sentido de la propiedad, el éxito financiero y económico, el poder, el profesionalismo, la fama y, sobre todo, los sentimientos negativos hacia un “enemigo” (real o virtual) común. Nadie desea ser visto como pusilánime, cobarde, mezquino o ignorante, es por eso que estos sentimientos son con los que suele jugar el manipulador.

Y la tercera peculiaridad de la manipulación consiste en las capacidades lógicas y lingüísticas del manipulador, es decir, selección de los medios de lenguaje utilizados para la finalidad específica en la que se utiliza la manipulación. En este caso se suele partir del concepto de persuasión en la que se apoya la manipulación. A diferencia del convencimiento, la persuasión utiliza el proceso pasivo de razonamiento (o mejor dicho, proceso irracional e irreflexivo o hasta la supresión del razonamiento) lo que se logra a través de las apelaciones a los sentimientos y no a las razones.

En la teoría de la comunicación la manipulación se opone a la argumentación y es una de las estructuras de razonamiento habituales si no únicas en ciertos tipos de discurso: en el político, en el religioso, en la publicidad. En efecto, cuando se trata de las promesas y de las acciones no realizadas todavía pero proyectadas para el futuro, la argumentación es poco eficaz y la manipulación comunicativa forma bases de las estrategias muy convenientes.

Además, la manipulación constituye una estructura importante en el ámbito empresarial y de negocios y puede ser constructiva tanto en las relaciones interpersonales en esta esfera de la acción humana como en la práctica gerencial: desde la creación de la imagen de una empresa hasta el proceso de lograr el objetivo común o colectivo.

Por ejemplo, un empresario en vez de la coacción puede (y debe) utilizar la sutileza en la dirección del trabajo de sus subordinados, creando así una idea ilusoria de cierta independencia y libertad en las acciones de los implicados. Al mismo tiempo, un buen empresario debe ser atento y evitar que los subordinados lo dirijan y lo manipulen a él. Asimismo, todas las estrategias manipulativas que se utilizan en la comunicación empresarial (en las discusiones, en las disputas, los debates, etc.) pueden ser divididas en tres clases: manipulaciones organizacionales, psicológicas y lógico-lingüísticas.

La manipulación organizacional es típica para las negociaciones, discusiones y tomas de decisiones. Está orientada a la suspensión de las discusiones por un lado o, por el otro, al choque de los puntos de vista contrarios de los participantes. Todo ello tiene un único objetivo: llevar las negociaciones y las discusiones por el camino perjudicial para el oponente. Algunos ejemplos de este tipo de estrategias manipulativas son dar la primera palabra a alguien respetable cuyo punto de vista es beneficioso para el manipulador debido a que la primera intervención suele formar la percepción posterior; la entrega de los documentos necesario a última hora, lo que evita que la parte manipulada no conozca los detalles de las negociaciones y discusiones, etc.

Mientras tanto, la manipulación sicológica se fundamenta en el empleo de los métodos arteros que permiten jugar con los sentimientos del manipulado. Entre ellos se puede mencionar la burla y el reproche que, al irritar al manipulado, lo hacen cometer errores en sus comunicaciones y acciones; el uso excesivo de las palabras desconocidas para el interlocutor-manipulado quien no se atreverá a aceptar su ignorancia y así hacerlo creer ser inferior; el uso de la generalización (“todos saben”, “todos están de acuerdo”, “nadie ha podido”, etc., que, con el empleo repetitivo, hacen que el manipulado tome las decisiones cómodas para el manipulador); apelaciones a la autoridad en la materia a discutir y muchos otros.

Por su parte, las manipulaciones lógico-lingüísticas consisten en la violación consciente de las leyes y reglas del razonamiento o, por el contrario, en la habilidad de su aplicación con el objetivo de la persuasión del interlocutor inexperto: violación del principio de razón suficiente cuando los argumentos y las pruebas son correctas pero insuficientes; el uso constante de todo tipo de falacias de causas insuficientes y de razones irrelevantes en las que las conclusiones salen de las causas y razones incorrectas, etc.

La capacidad comunicativa de una persona razonable no solo permite utilizar la manipulación donde sea necesaria, sino detectarla a tiempo para contrarrestarla. Es imprescindible subrayar que las manipulaciones se convierten en destructivas cuando el abuso (comunicativo) sobre el interlocutor supera el nivel admitido por la actividad específica. De esta manera, partiendo de lo moral y, por consiguiente, lo ético, se puede deducir que las estructuras manipulativas en la comunicación son aceptables hasta que lleguen al límite de lo moral (se vuelven engaño, mentira, estafa, etc.)

 

Publicado en la revista Futuro, número 202, 2013

La diversidad cultural y la empresarialidad

Antón A. Toursinov

 

diversidadLa multiculturalidad y la diversidad no son conceptos recientes. Los fenómenos a los que se refieren han movido el desarrollo y el progreso de la humanidad desde los primeros contactos entre los seres humanos. Su auge político es la época del Renacimiento y los descubrimientos geográficos realizados por los navegantes portugueses, españoles, ingleses y otros. Gracias a la interacción multicultural se formaron naciones enteras, sobre todo en el continente americano. Todos los países americanos actuales, con escasa excepción, desde Canadá hasta la Argentina y Chile son resultado de la multiculturalidad y diversidad tanto racial y étnica, como cultural y política.

Parece que el término multiculturalidad nació precisamente en este continente, en Canadá, en los años 60 del siglo pasado para describir el estado etnocultural, racial y religioso de aquel país. Oficialmente, en las actas legales, el término se arraigó a partir de los años 1970 como resultado del reconocimiento del fracaso de las políticas de “asimilación” que había intentado realizar el gobierno respecto a las poblaciones indígenas y a los migrantes. Actualmente, en la política y en la educación el concepto de multiculturalidad equivale a la “integración sin asimilación” lo que supone que dentro de un grupo social y político coexisten distintos subgrupos culturales, siempre de manera respetuosa hacia los demás y hacia las reglas, normas y leyes generales.

Respecto al ámbito empresarial, en un mundo globalizado la multiculturalidad desempeña un papel muy importante si no indispensable. Las diferencias culturales, educacionales, religiosas y, en general, sociales pueden tanto aumentar la eficacia del trabajo de un equipo como también ser un obstáculo. En estas épocas actuales los administradores de empresas y los empresarios se ven obligados a ser capaces de utilizar todos los elementos necesarios de trabajo que sean eficaces, y prestar la debida atención a la diversidad de los miembros del equipo de trabajo, sacando de esta todas las ventajas para el bien común y para el bien del negocio. Por el otro lado, los administradores de empresa actuales deben aprender a determinar todas las diferencias socioculturales y saber manejarlas en un ambiente de negocios. De esta manera, las diferentes culturas se convierten en una fuente inagotable de los nuevos conocimientos que permiten lograr el éxito en el mundo actual.

Los resultados de las investigaciones sobre el papel de la diversidad y la multiculturalidad en los negocios y su funcionamiento demuestran que este tipo de diferencias entre el personal en general sube la eficacia del trabajo del equipo completo y, por lo tanto, de toda la empresa. Sin embargo, los miembros del equipo de trabajo tienen que estar conscientes de todos los procesos comunicativos dentro de este tipo de organizaciones humanas. Es decir, el éxito de una empresa consiste, entre otros muchos factores, en las competencias cross-culturales.

Nigel J. Holden, en su investigación Cross-Cultural Management, define los equipos multiculturales como aquellos orientados a lograr un objetivo determinado desde distintas culturas. Las diferencias consisten, entre otros, en los estilos de la interacción personal y en el uso del lenguaje. Estos factores son una especie del balance o desbalance dentro del equipo y el equilibrio depende siempre de la forma de dirigir el grupo.

Las compañías multinacionales exitosas han conseguido su lugar en el mercado global precisamente gracias a su capacidad de utilizar la multiculturalidad y la diversidad de su personal, quien, a su vez, asegura el nivel de flexibilidad y reacción ante las adversidades (comerciales y políticas) necesario para permitir la competitividad. De todo ello se derivan las ventajas de las empresas que contratan personal de distintas culturas. Entre estas ventajas hay que mencionar las ideas nuevas y frescas, las competencias propias de los representantes de diferentes culturas, los diversos puntos de vista, etc. La diversidad cultural se muestra más provechosa en aquellas situaciones donde se requiere determinar el problema y resolverlos de manera más cómoda para todos los implicados.

Los investigadores Snow, Davison et al. describen cuatros características básicas de una cultura híbrida que nace en un ambiente multicultural de negocios:

1. Los objetivos comunes, es decir, las aportaciones a las estrategias de negocios. El determinar estos objetivos comunes permite unir a los miembros del equipo con el fin de lograr estos objetivos, además, ayuda a cada uno de los implicados a comprender sus objetivos particulares y sus capacidades para resolver todos los problemas posibles.

2. El papel individual definido de cada miembro del equipo es esencial en muchos aspectos. Es importante para evitar los conflictos interpersonales. En caso dado, para resolver los problemas ocurridos, la concientización sobre el papel individual son básicos.

3. Las reglas claras e interacción social permiten a los miembros del equipo tener claras las normas del comportamiento en el trato mutuo, en la resolución de eventuales conflictos dentro de la empresa y en la distribución de los recursos y los premios dentro del equipo. Estas reglas son clave del éxito en la mayoría de las situaciones comerciales y laborales.

4. El monitoreo permite la coordinación de los equipos de trabajo que están distribuidos por varios lugares geográficos pero que persiguen el objetivo común dentro de la empresa.

El funcionamiento de los equipos de trabajo multiculturales en las empresas internacionales es uno de los puntos a tomar en cuenta por los psicólogos organizacionales, por los administradores y por los propios empresarios. El manejo y administración adecuados al trabajo de un equipo culturalmente diverso permite eliminar los riesgos relacionados con el mercado global y con el comportamiento en él, con la competitividad entre las empresas y entre los mercados y es una aportación significativa a la interacción exitosa entre los representantes de diferentes culturas, educaciones y modos de vida. Todo ello, al final, es un camino al éxito, tanto individual, como empresarial.

Fuentes:

Early P.C. and Gibson C.B. (2002) Multicultural work teams: a new perspective. New Jersey: Lawrence Erlbaum Assosiates

Snow, C.C., S.C. Davison, D.C. Hambrick, and S.A. Snell, “Use Transnational Teams to Globalize Your Company,” Organization Dynamics, Summer l996.

 

Publicado en la revista Futuro, número 197, 2013

Planificación y los principios de la organización del tiempo

Antón A. Toursinov

 

tiempoPara estudiar una carrera universitaria y, a la vez, trabajar y atender otros asuntos no menos importantes en la vida de una persona, sin que estas actividades se interfieran, no solo es necesario tener una fuerza de voluntad extraordinaria, sino también saber planificar y organizar bien el tiempo que se destina a cada una de estas actividades. El deseo de hacer varias cosas en un periodo limitado a menudo nos lleva a enfocarnos en un solo asunto y olvidarnos de lo demás y así caer en un constante estrés.

Una buena planificación, basada en varios principios lógicos y psicológicos, ayuda a evitar estos problemas y permite que nos dediquemos a cada asunto en su momento, con debida aplicación y con un triunfo merecido. Es necesario tomar en cuenta varios aspectos organizacionales, probados tanto por los psicólogos como por la propia vida de los profesionales exitosos.

En primer lugar, es aconsejable delimitar las responsabilidades personales, es decir, determinar con claridad en qué consiste nuestra obligación, sobre todo, para con los demás. Una lista de las obligaciones según el nivel de la necesidad y urgencia, podría servir de apoyo sustancial para este paso: las tareas urgentes e importantes; urgentes y no importantes; no urgentes pero importantes, etc.

Otro paso considerable es tomar en cuenta el tiempo que se gasta para la realización de las tareas según las experiencias previas. En efecto, si en los semestres anteriores, por ejemplo, para escribir un ensayo, por el que nos ponían una buena nota, se necesitaban 8 horas, sería ilógico dejar solo un par de horas para un trabajo parecido y esperar un buen resultado. Asimismo, es recomendable imaginarse las metas deseadas y planificar la actividad acorde a ellas.

Con todo ello hay que considerar el “aquí y ahora”: nuestro estado emocional, su relación con el tiempo para realizar las tareas y el espacio para la actividad. La eficacia de nuestro trabajo a menudo depende de nuestro estado anímico y de otros factores psicológicos; cuanta más concentración se pone en la ejecución de una tarea, mejores resultados se logran. Si estamos resolviendo un problema pero nos preocupan otras cosas (quizá más importantes que el problema), la atención se disipa y es casi imposible enfocarse en el trabajo, lo que lleva al desgaste emocional y quita mucha energía. No se puede olvidar de la regla de terminar lo iniciado.

Y por último, debemos entender que nuestra salud está por encima de todo lo demás. Trabajar o estudiar sin dormir por tiempo prolongado, sin comer de manera adecuada, llevar el modo de trabajo sedentario (peor aun si es dentro de un ambiente ruidoso o con humo de tabaco) quita progresivamente la posibilidad de cumplir con los objetivos deseados. A veces es preferible obtener una nota más baja de la esperada que perder la salud o las ganas de seguir estudiando.

Esperemos que el nuevo año académico esté lleno de éxitos a los que nos llevarán la correcta planificación de nuestras actividades diarias y la organización de nuestro tiempo.

Publicado en la revista Futuro, número 203, 2014