Vlad Pavlov: sobre el cine, el teatro y cómo es un actor

En 2008, mientras yo estaba en Inglaterra por mis asuntos académicos, una revista de arte mexicana –ya extinta–, para la que solía escribir críticas teatrales, me pidió que visitara el famoso festival artístico anual The Fringe en la ciudad escocesa de Edimburgo y escribiera de alguna de las obras representadas en sus escenarios. Es así que vi la obra The Self-murder que no solo me impactó por su contenido sino también por el juego de los jóvenes actores rusos que interpretaban los papeles de los únicos dos personajes de la pieza: Valeria Koltsova y Vladislav Pavlov. No los conocía antes, supe que ambos actores eran recién graduados de una de las escuelas teatrales más antiguas y prestigiosas del mundo –la Academia Rusa del Arte Teatral (RATI-GITIS, por sus siglas en ruso). Quizá por el papel, pero el actor, en aquel momento de 24 años de edad, me impresionó tanto que yo ya sabía desde aquel momento que él ocuparía un lugar digno entre los artistas rusos más destacados.

Mientras que, para los que amamos el teatro, Pavlov es un actor teatral destacado por sus papeles en la clásica Los hermanos Karamazov de Dostoyevski o su última obra El banco (Skameika), drama escrito a finales de los años 70 del siglo pasado por el dramaturgo Aleksandr Guelman, y puesto en escenas de los teatros más importantes de Moscú, San Petersburgo y de otras ciudades rusas por distintos directores. Por cierto, la obra en la que participa Vlad Pavlov – junto otra vez a la actriz Valeria Koltsova – es dirigida por el director uruguayo Raúl Rodríguez da Silva.

En febrero del 2017 Vlad se encontraba en Los Ángeles, California. Hablamos con el actor sobre su trabajo, sobre el cine y el teatro y sobre importantes aspectos del trabajo actoral que sirven de consejos para los jóvenes quienes aspiran a conquistar los escenarios y las pantallas.

Bienvenido a nuestro continente, Vlad.

Muchas gracias.

Muchos actores de cine y de televisión, que ya son famosos y reconocidos en sus países, buscan ampliar sus posibilidades en otros lugares, sobre todo, en Hollywood. ¿A qué se debe esto? ¿Serán importantes las ambiciones para un actor?

Soy bastante realista y entiendo que en un país ajeno cuesta más trabajar. El actor debe tener no tanto ambiciones como una imaginación desarrollada. La esencia del trabajo de actor consiste en convertir la imaginación en la realidad. Es lo que estoy haciendo ahora mismo. El actor, al igual que cualquier artista, debe desarrollarse continuamente. Es necesario entrenarse y buscar nuevos caminos siempre.

¿Cómo llegaste a ser actor? ¿Con qué soñabas cuando pensabas en ser artista?

Mi sueño desde niño era ser un actor. Nunca tuve problemas con elegir la futura profesión. Cuando veía el cine, sabía exactamente a qué me iba a dedicar. Me interesan tanto los personajes dramáticos como los cómicos. La vida en general es diversa por eso quiero probar de todo.

Muchos jóvenes sueñan con ser actores, pero ¿cuáles son las características y habilidades necesarias para poder lograrlo? ¿Y qué habilidades son importantes para los propios actores?

Si uno aspira a ser actor, en primer lugar, debe estar preparado a trabajar 24 horas los 7 días a la semana. Es un trabajo muy difícil que requiere el control emocional completo. Es necesario ser muy observador, saber analizar el comportamiento de otras personas, por ejemplo, ¿por qué una persona se comporta de determinada manera en una determinada situación? Además, se debe mantener el cuerpo en óptimas condiciones porque es una herramienta muy importante para el actor. También, hay que trabajar con la voz, los movimientos, leer mucho. Y, claro que hay que soñar.

Tienes una amplia experiencia como actor tanto en el teatro, como en el cine y en la televisión. ¿Existen diferencias entre estos tres medios? ¿Cuál es tu preferido? ¿Y cuál es tu mejor papel según tu propio criterio?

Amo el teatro y amo la cámara. Todo lo que mencionas son distintos medios de existencia. En el teatro es necesario valorar el espacio real, es como considerar la distancia cuando conduces un auto. Los espectadores en la primera y en la última fila deben oírte bien. Todo ello viene con la experiencia. En cambio, en un plató de cine el actor tiene posibilidad de cometer un error, siempre se puede regrabar. Pareciera que es más simple, sin embargo, no es así cuando en invierno debes mostrar el verano o al revés. La cámara ve la mínima falsedad, es por eso que debes trabajar, por decirlo así, de la manera más realista posible. Para esto tienes que sumergirte en la vida del personaje. Si no, será un engaño que el espectador notará desde el primer segundo.

Respecto a mi mejor papel: no estoy seguro de que todavía lo haya interpretado. De otra manera, no tendría sentido seguir.

En nuestros países latinoamericanos, al igual que los EE.UU, a diferencia de Europa y de Rusia, la mayoría de los que quieren ser actores, piensan ante todo en la TV y en el cine y no en el teatro. ¿Por qué precisamente la preparación teatral es tan importante para todos los actores?

La preparación teatral es como el campo de entrenamiento militar para los soldados. Aquí los actores realmente trabajan sobre sí mismos y obtienen el resultado de inmediato. Teniendo el contacto directo con el espectador en el teatro, el actor entiende cuáles son sus posibilidades y sobre qué aun debe trabajar.

La escuela teatral rusa se considera una de las más fuertes en el mundo. El teatro, como arte, sigue viviendo y desarrollándose en Rusia a pesar de todas las crisis que atraviesa el país. Desgraciadamente, en nuestros países americanos, a diferencia de unos cuantos (Canadá, EE.UU, Colombia, Uruguay y, tal vez, Chile) el teatro clásico prácticamente no existe. ¿A qué se debe esto, desde tu punto de vista como artista? ¿Qué se puede (o se debe) hacer para desarrollar el teatro?

No puedo responder a esta pregunta con 100% de seguridad. Pueden ser peculiaridades culturales de algunos países. No obstante, América Latina tendrá otras cosas que no existen en otras regiones. Es necesario inculcar el gusto por el teatro desde niños. A lo mejor es útil crear una especie de estudios teatrales para los niños. Entonces, con mayor probabilidad, algunos de ellos construirán su propio teatro cuando crezcan.

Vlad Pavlov “El banco”

Tu último trabajo teatral, El banco por Aleksandr Guelman, está dirigido por el uruguayo Raúl Rodríguez. ¿Hay alguna diferencia de los directores rusos? ¿Cómo superan un actor y un director la barrera lingüística?

Para mí fue sumamente interesante trabajar con Raúl Rodríguez. Es la persona que ama el teatro por encima de todo lo demás en la vida. Se dedica al propio teatro y no a sus ambiciones personales de director. Conocí a Raúl cuando llegó a la Academia Rusa de Artes Teatrales para dirigir la obra “Sábado de vino y gloria” en la que yo interpretaba uno de los papeles. Nos hicimos amigos. “El banco” es el segundo trabajo que hacemos juntos. Raúl vio en esta pieza algo que, tal vez, no verían mis compatriotas. Llevó a la obra una partecita de su cultura. Y los espectadores, sin temor a equivocarme, aman nuestra obra. En cuando a la barrera lingüística, durante el trabajo nos solía ayudar una intérprete, sin embargo, a veces estaba ausente. Nosotros, los actores, no hablamos español, Raúl no habla ruso, pero nos entendemos a un nivel más profundo. Resultó que el idioma no es tan importante cuando se comparte el objetivo.

No se puede estar más que de acuerdo con todo esto. También es interesante saber quién es tu actor favorito que te guía.

Tengo muchos actores favoritos. Cada uno me ha impresionado durante distintas etapas de mi vida. Trato de observar las técnicas de interpretación de mis colegas. Lo más interesante lo guardo para tomarlo en cuenta. También es parte de nuestro trabajo. Me interesan las interpretaciones de Tom Hanks y de Javier Bardem. Ambos combinan los importantes rasgos masculinos como tranquilidad, dignidad y carisma.

Además de los EE.UU, ¿qué países de nuestro continente has visitado?

Nunca he ido a América Latina, aunque, cuando niño, veía con interés las novelas latinoamericanas. Me maravillaban los enredos de las intrigas, característicos para estas novelas. Estoy planeando una gira por América Latina para conocer más de cerca su cultura y para compartir la mía.